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Archivo de la categoría: Textos

La enfermedad y la curación

divan web Seguir pensando que la enfermedad, tanto orgánica como psíquica, aún en los estadios más graves, sólo tiene remedio a través de un fármaco, es como seguir pensando que hay algo exterior al sujeto que lo va a curar. Es no querer reconocer a qué extremo el mismo está implicado en la producción de dichas manifestaciones.
Para que la medicación cumpla su efecto, para poder aceptar que es necesaria, también tendrá que transformar algo de lo que lo llevó hasta ese punto, algo que le permita desear la salud en lugar de la enfermedad.

 
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Publicado por en 30 de junio de 2013 en Textos

 

Consejos sexuales

Amelia Díez Cuesta_n1) Lo que quieres que te hagan a ti… no se lo hagas a los demás.
2) La ternura es anti-erótica.
3) Si eres una mujer: Ni acosadora ni acosada. Ni activa, como la mujer antigua, ni pasiva, como la mujer del amor cortés, una mujer con palabra, con deseo propio. Si eres un hombre: Ni pajero ni acosador. Ni amante de la propia potencia, como el hombre antiguo, ni señor de una dama, como el hombre del amor cortés, un hombre con palabra, con deseo propio.
4) Las relaciones sexuales no dejan huella, no te hacen propiedad del otro, no generan ningún tipo de parentesco; de todo lo que puede pasar entre dos personas es lo menos importante.
5) El secreto es el más valioso ingrediente de las relaciones sexuales: Que nadie sepa, ni siquiera tú, ni siquiera yo.
6) Ella desea gustar y él desea conquistar.
7) Dando gusto al otro no se consigue gustar, sino todo lo contrario. Además no nos gusta siempre lo mismo, ni al otro le gusta lo mismo que a mí. Entregarse, un corazón rendido, no calma el deseo de conquistar, sino que lo apaga.
9) El deseo de gustar no es gustar, ni el deseo de conquistar es conquistar, el deseo no se colma ni se calma.
10) Una cierta lejanía, una proximidad próxima, una distancia diferente cada vez, un acercarse permanentemente…son necesarios e inevitables, creer lo contrario es un ideal que impide cualquier comienzo.
11) No seas idéntica a ti misma, ya que siendo algo imposible, sólo será un disfraz desgastado.
12) No seas idéntico a ti mismo, ya que siendo algo imposible, sólo será una apuesta fuera del juego.

AMELIA DÍEZ CUESTA

 
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Publicado por en 21 de junio de 2013 en Textos

 

¿Hay sujetos que buscan amos y sujetos que buscan esclavos?

divan web La relaciones (amorosas, amistosas o familiares) se establecen muchas veces dentro de la dialéctica del amo y el esclavo. Es decir que, aparentemente, uno de los integrantes es el que manda y el otro el que se subyuga.
Podremos darnos cuenta de que esto es una mera ilusión en cuanto pensemos que el “esclavo”, sin ése que le manda, se pierde y que el “amo”, si pierde a su “esclavo”, deja de ser amo, es decir, para serlo está esclavizado al esclavo y el esclavo tiene noticias de eso.
La dependencia es mutua y la simbiosis, a veces, llega a límites insospechados: uno no es sin el otro. Por eso, una pérdida de la posición, a cualquiera de los dos, le significa una pérdida en el ser.

Cuando se rompe esa dialéctica “amo-esclavo”, se acaba la fiesta, se produce un quiebre en la dialéctica y hasta, a veces, se produce una ruptura en todo el espectro que delimitaba la relación, porque eso que podría llevar a los sujetos en juego a pensarse separados, dejando de ser un mero complemento del partenair, se hace intolerable: se han quedado sin el esclavo que para cada uno de ellos era el otro.
Muchas separaciones tienen que ver con esto.

Un paso psicoanalítico podría ayudarme a descubrir que amo y esclavo conviven en cada uno y que “cuando muera el tirano, me daré cuenta de que el tirano era yo”.

Ud. también puede psicoanalizarse y conocerse mejor.

 
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Publicado por en 17 de junio de 2013 en Textos

 

PSICOTERAPIA (TRATAMIENTO POR EL ESPÍRITU)

PSlQUE es una palabra griega que en nuestra lengua significa alma. Por tanto, el «tratamiento psíquico» [«psicoterapia»] ha de llamarse tratamiento del alma. Podríase suponer que se entiende como tal el tratamiento de las manifestaciones morbosas de la vida anímica, mas no es ése el significado del término. «Tratamiento psíquico» denota más bien el tratamiento desde el alma, un tratamiento -de los trastornos anímicos tanto como corporales- con medios que actúan directa e inmediatamente sobre lo anímico del ser humano.
Un medio semejante es, ante todo, la palabra, y las palabras son, en efecto, los instrumentos esenciales del tratamiento anímico. El profano seguramente hallará difícil comprender que los trastornos patológicos del cuerpo y del alma puedan ser eliminados por medio de las «meras» palabras del médico. Supondrá, sin duda, que se espera de él una fe ciega en el poder de la magia, y no estará del todo errado, pues las palabras que usamos cotidianamente no son otra cosa sino magia atenuada.
La palabra es un excelente recurso para despertar movimientos anímicos, y por eso ya no nos parecerá tan enigmática la afirmación de que la magia de la palabra pueda eliminar manifestaciones morbosas, particularmente aquellas que reposan a su vez en estados anímicos.

De PSICOTERAPIA (TRATAMIENTO POR EL ESPÍRITU)
SIGMUND FREUD

 
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Publicado por en 9 de junio de 2013 en Textos

 

MIRAMOS CON LAS PALABRAS

Quién no se ha preguntado alguna vez ¿Cómo piensan los ciegos las cosas, si no las han visto nunca?
Al humano lo caracteriza el lenguaje, que lo posee. Sólo el humano construye su vida inmerso en el mar del lenguaje. Es el que le permite una vida u otra.
El lenguaje, que tiene que ver con el deseo, sólo es pensable en el humano y lo distingue del resto de las criaturas vivientes, es el que lo humaniza. Si no habla, no es del todo humano, aunque su biología lo muestre así.
Y no me refiero a los mudos que sí hablan.
Los órganos de los sentidos son los que perciben. Eso lo sabemos desde la escuela primaria, o antes, tal vez. Pero lo que percibimos no tiene para nada que ver con los órganos fisiológicos que realizan la acción.
Un ejemplo sencillo. A quién no le ha pasado alguna vez de escuchar una palabra desconocida y encontrarse, de ahí en más, con que la palabra está por todas partes, hasta en el habla cotidiana. Por supuesto, no es que antes no estaba. Es que, al ser desconocida por el sujeto, éste era incapaz de escucharla.
Y cuántas veces hemos oído decir que lo que hacemos tiene que ver con lo que ya está escrito: se ama de una manera, se desea de una manera, se vive de una manera, como lo hemos leído, escuchado, ideológicamente aprendido.
¿Qué sería de la noche más romántica a la luz de la luna más hermosa, con los sentimientos más profundos, o del dolor más acuciante ante la pérdida, si no lo hubiera escrito el poeta?
Con los sentidos, ocurre algo similar. Veo aquello que he aprendido a ver. Aquello que he alcanzado con el fragmento de lenguaje en el que me muevo. Aquello que, primero otros, y después yo mismo, he deseado ver. Aquello que, de lo que conozco, puedo ver y mirar
Miramos con las palabras. Y oímos, olemos, percibimos…
Sentimos (en el sentido de los sentidos, las percepciones) con las palabras. Si no hay palabras que hagan realidad las cosas, las cosas no existen.
Sentimos (en el sentido de los afectos) con las palabras, porque el placer, la pena, el amor o el odio son las palabras que digo de ellos.
No importa cuan “largo o corto de vista” sea. Porque puedo ver sin mirar. Para mirar necesito palabras.
Los ciegos, como todos nosotros, ciegos, sordos y mudos si no hubiera lenguaje, miran con las palabras.
 MIRAMOS CON LAS PALABRAS

 
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Publicado por en 5 de marzo de 2013 en Textos

 

La angustia

La angustia infantil puede surgir en el niño ante el temor a perder el amor y la protección de los padres. Muchos adultos, que permanecen infantiles en su conducta ante el peligro, han desarrolado sus episodios de angustia sobre esta base.

 
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Publicado por en 30 de noviembre de 2012 en Textos

 

Sobre psicoterapia

Entre la técnica sugestiva y la analítica existe una máxima oposición, aquella misma oposición que respecto a las artes encerró Leonardo da Vinci en las fórmulas per via di porre y per via di levare. La pintura, dice Leonardo, opera per via di porre, esto es, va poniendo colores donde antes no los había sobre el blanco lienzo. En cambio, la escultura procede per via di levare, quitando de la piedra la masa que encubre la superficie de la estatua en ella contenida. Idénticamente, la técnica sugestiva actúa per via di porre; no se preocupa del origen, la fuerza y el sentido de los síntomas patológicos, sino que les sobrepone algo -la sugestión- que supone ha de ser lo bastante fuerte para impedir la exteriorización de la idea patógena. En cambio, la terapia analítica no quiere agregar nada, no quiere introducir nada nuevo, sino por el contrario quitar y extraer algo y, con este fin, se preocupa de la génesis de los síntomas patológicos y de las conexiones de la idea patógena que se propone hacer desaparecer. Esta investigación nos ha procurado importantes conocimientos. Por mi parte, renuncié tempranamente a la técnica sugestiva, y con ella a la hipnosis, porque dudaba mucho de que la sugestión tuviera fuerza y persistencia suficientes para garantizar una curación duradera. En todos los casos graves vi desvanecerse pronto la sugestión sobrepuesta y reaparecer la enfermedad o una sustitución equivalente. Además, esta técnica tiene el inconveniente de ocultarnos el funcionamiento de las fuerzas psíquicas, no dejándonos reconocer, por ejemplo, la resistencia, con la cual se aferran los enfermos a su enfermedad y se rebelan contra la curación, factor que es precisamente el único que puede facilitarnos la comprensión de su conducta en la vida.

SIGMUND FREUD (1904)

 
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Publicado por en 28 de octubre de 2012 en Textos

 

Sobre el amor de transferencia

Consentir la apetencia amorosa del paciente es tan funesto para el análisis como sofocarla. El camino del analista es diverso, uno para el cual la vida real no ofrece modelos.
Uno debe guardarse de desviar la transferencia amorosa, de ahu
yentarla o de disgustar de ella al paciente; y con igual firmeza se abstendrá de corresponderle.
Uno retiene la transferencia de amor, pero la trata como algo no
real, como una situación por la que se atraviesa en la cura, que debe ser reorientada hacia sus orígenes inconscientes y ayudará a llevar a la conciencia lo más escondido de la vida amorosa del paciente, para así gobernarlo.
Si el cortejo de amor fuese correspondido, sería un gran triunfo para el paciente y una total derrota para la cura….habría conseguido aquello a lo cual todos los enfermos aspiran en el análisis: actuar, repetir en la vida algo que sólo deben recordar, reproducir como material psíquico y conservar en el ámbito psíquico…”

SIGMUND FREUD

 
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Publicado por en 27 de octubre de 2012 en Textos

 

Palabras sobre palabras

“El poeta busca en la palabra no un modo de expresarse, sino un modo de participar en la realidad misma.” ALDO PELLEGRINI

La palabra es la herramienta por la cual el recién nacido, un cachorro prematuro en un mundo de deseos ajenos, podrá humanizarse, es decir, construir su propio deseo.
El ser humano encuentra en el lenguaje el equivalente al acto y lo que no puede ser pronunciado, carece de existencia para él, porque no puede ser pensado. Es después de la palabra que hay mundo para el sujeto y el mundo particular de cada uno tiene la dimensión de su propio psiquismo.
La palabra expulsada de la consciencia, y así silenciada, reprimida, no sólo impide la mirada sobre parte de la existencia, sino que puede ser productora de enfermedad, retornando sintomáticamente en modos de decir sin palabras.
La censura ejercida sobre ella y sus posibles combinaciones, constituye siempre un modelo con graves consecuencias, dando lugar a la producción de síntomas. Por eso es necesario aproximarse a la liberación de una palabra, de una frase, para poder permitirse la posibilidad de combinar cualquier palabra con cualquier otra palabra, en tanto que, mientras haya combinaciones que generen asco, vergüenza, celos, envidia, y por eso permanezcan reprimidas, sin pasar por el discurso, habrá sentidos inaccesibles y realidades inaceptables.
Hay un claro ejemplo para ilustrarlo: “Si el sujeto sólo puede relacionar querida con mamá, será muy difícil que llegue a querer a alguien no transformándolo en su propia madre.”
Cada vez que es pronunciada una palabra nueva, cada vez que son reunidas palabras que antes nunca lo habían hecho, el sujeto es atrapado por un nuevo sentido, aunque nada sepa de ello.
Y la poesía ha encontrado la fórmula. Por eso la poesía es el más elevado peldaño en el que el lenguaje encuentra su manifestación. Y no es sólo por la belleza que la metaforización permite, sino porque consigue en su particular modo de expresión la conjunción de palabras que antes no habían logrado encontrarse y la explosión que esa unión desata — en su creación y en su lectura — transforma, ineludiblemente, algo en la manera de pensar del sujeto, más allá de su opinión o de su reconocimiento.
Como es el mundo de las palabras el que crea el mundo de las cosas, una nueva posibilidad de relación entre palabras, puede abrir mundos remotos, realmente nuevos para el sujeto.
Es la forma, también, en la que actúa la interpretación psicoanalítica. De manera poética, en un contexto de creación. Y en esas relaciones discursivas, desconocidas para el sujeto, se halla la posibilidad de abrirse a nuevas combinaciones, a nuevas formas para la vida.
En esa relación de permanente inauguración que encuentran el psicoanálisis y la poesía con la palabra para producir otras realidades, se apoya la publicación, casi exclusiva, en este blog, de textos, poemas y artículos de psicoanálisis y poesía.

NORMA CIRULLI

 
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Publicado por en 5 de septiembre de 2012 en Textos

 

Hemos advertido ya hace mucho tiempo que toda neurosis tiene la consecuencia de apartar al enfermo de la vida real, extrañandole de la realidad. El neurotico se aparta de la realidad – o de un fragmento de la misma – porque se le hace intolerable. Ciertos casos de psicosis alucinatoria, en los cuales ha de ser negado aquel suceso que provocó la demencia, nos presentarán el tipo extremo de este apartamiento de la realidad. Pero todo neurótico se conduce idénticamente, con un fragmento de la misma”.
(Freud 1910. Los dos principios del funcionamiento psìquico)

 
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Publicado por en 11 de agosto de 2012 en Textos